martes 27 de octubre de 2009
tess tess.
creo que se ha encontrado una identidad, o por lo menos hay una clara búsqueda de ella.
como presente les dejo un .pdf que pueden bajar o leer desde aquí.
es la introducción de tess gallagher para un sendero nuevo a la cascada, de raymond carver.
espero les guste.
tess tess
sábado 24 de octubre de 2009
viernes 16 de octubre de 2009
crítica.
era la primera vez que escribía algo sobre cine en mucho tiempo y preferí no tirarlo.)
sigue sin corregir.
el falsario de kaufman
fui a ver synechdoque, new york un domingo por la noche, solo.
quería ver cómo un guionista reconocido enfrentaba su primer película como director.
kaufman es –era- la justificación narrativa tras la propuesta visual de directores como michael gondry y spike jonze. los guiones de quieres ser john malkovich?, adaptation y eterno resplandor de una mente sin recuerdos eran estructuras cuidadas y bien diseñadas, llevadas a cabo con maestría visual por dos genios de los videoclips; con más fortuna por parte de jonze gracias a que su cine es más narrativo y no recaía solo en el impacto visual. (de parte de gondry por su cuenta y con sus ideas, ya hemos visto dos películas totalmente intrascendentes como la ciencia del sueño y be kind rewind).
la synechdoque es un recurso de la retórica y el guión que significa una parte por el todo. es, por ejemplo, cuando se identifica a un personaje con una particularidad y se lo reconoce a través de eso. llamar a su película de esa manera, implica ya es en cierto sentido, una pretensión importante, pero también una llamada de atención intelectual, casi una declaración de principios de Kaufman, presentando su película como un guión.
no quiero hablar de lo que ya se ha dicho. que es una película incomprensible, que recae en el metalenguaje dentro del metalenguaje dentro de. de las actuaciones de philip seymour hoffman (el nuevo modelo de actor gringo aventado pero sumamente conservador), y de catherine keener. no. quiero hablar sobre lo que transmite la película.
kaufman lleva al extremo la motivación de su personaje, caden cotard. un director de teatro reconocido que ha decepcionado a su mujer, una artista plástica que pinta cuadros diminutos para ver con lentilla de aumento. cuando su mujer lo abandona gana una beca para realizar una obra de teatro que tiene que ser una obra maestra, esto lleva a cotard a un juego interminable de la representación de la vida dentro un hangar de new york, donde terminará representando, no solo a él mismo por diferentes actores, sino inclusive a la ciudad. solo por complacer a su ex mujer.
bajo esa premisa kaufman entra en el ya trillado juego de ficción versus realidad. dentro de escenas de realidad realmente bien escritas y actuadas, donde entran los desayunos de caden y adele, leyendo el periódico y parodiando el error de sky news en su intento de estar siempre frente a las noticias -donde dijeron que harold pinter había muerto para luego rectificar diciendo que había ganado el premio nobel-; la conversación dentro del auto con la niña atrás poniendo en juego la desesperación de la pareja con cuestionamientos que son respondidos de manera intelectual por sus padres. cotard entrando por casualidad a un departamento de adele y siendo confundido con la señora de la limpieza, aceptando esa confusión y limpiando su departamento dos veces a la semana, llevando al extremo su patetismo.
por el lado de la ficción está la representación total de la obra megalómana que cotard recrea en el hangar durante diecisiete años. la casa de una de sus mujeres que está constantemente en llamas en un recurso onírico no injustificado, pero sí incomprensible. la triple representación de cotard a través de un anciano y de una mujer –lo que lleva a cuestionarnos aún más la masculinidad de cotard, que no puede complacer a sus mujeres y en diferentes ocasiones es confundido con una mujer-. los tatuajes de su hija que se marchitan cuando mueren, perdiendo hojas sobre la cama de un hospital en un momento de patética ficción poética.
es en ese ring side entre ficción y realidad donde lo que pierde es la película. kaufman tiene una maestría de tradición norteamericana para los momentos de realidad que se asemeja por partes a la literatura de carver. situaciones concisas, coloquiales e incómodas, cargadas de un subtexto sumamente interesante y bien desarrollado por los actores, como si conociesen a la perfección las motivaciones de sus personajes, como si hubiesen sido dirigidos por cotard en persona. a medida que la película avanza y se convierte en un juego de representación eterno de estructuras, el interés o la empatía por cotard van desapareciendo.
la puesta en escena queda relevada a un segundo plano. no existe la visión de un director como tal, sino una cámara distante que es testigo del guión. no hay una construcción de un lenguaje visual. el vestuario se ve puesto y caricaturiza a los personajes. el artificio resplandece por todos lados. pero quizás eso no esté mal, ya que la película busca la artificialidad de manera recurrente.
Ee intento de kaufman es válido. es sincero en su discurso autorepresentativo. los mejores personajes de kaufman son los que lo representan a él. Joel Barish enamorándose de cualquier mujer que le da un poco de atención en eterno resplandor o charlie kaufman con sus masturbaciones interrumpidas y sus conflictos para adaptar el libro de susan orlean en adaptation.
después de establecer la validez, queda una cuestión de gustos detrás.
synechdoque: new york es el intento de un guionista de clase en hollywood por tratar de volver a hacer algo original. es un intento mainstream, sin ninguna dificultad económica y realizado para confundir a un público adormecido. un intento bien llevado a cabo, pero sin un peso personal importante. sin embargo, bajo todo ese recoveco y metalenguaje que es el film, se puede vislumbrar la esencia de kaufman en los momentos de realidad.
esperemos que la próxima nos encontremos frente a algo más íntimo y puro. si lo dejan. o si él se deja.
lunes 5 de octubre de 2009
el río truena a lo lejos y nieva.
y nieva
una motocicleta rebota en el ambiente
se aleja hacia al sur.
por la ventana empañada
solo se puede ver
los álamos, lampiños
mecerse.
los dedos se entumecen
bajo los guantes de nylon.
afuera uno de los perros ladra
prácticamente hacia la nada.
un motor se acerca, es conocido
bajo una bruma blanca
se estaciona y tira un poco de humo
fernando baja del carro.
j.v. dummet
jueves 1 de octubre de 2009
pedro páramo y el llano en llamas.
todo el mundo me hablaba siempre de pedro páramo y el llano en llamas, de juan rulfo.
la descripción de rulfo que tengo creada en mi cabeza a través de esas charlas es la de un mexicano de jalisco que escribía increíble. un personaje que solo había dejado dos libros tras de sí y había logrado ser incluido dentro del realismo mágico latinoamericano.
pero había algo que me distanciaba. el nombre de la obra, para empezar, nunca logró captar mi atención. pedro páramo. y el nombre del autor, tampoco. juan rulfo.
un domingo llego a la casa de unos amigos y empezamos a hablar de bolaño, pero lentamente la conversación va transformándose hacia pedro páramo. admito que no lo leí y uno de los chavos que vive en la casa se levanta y se mete en su habitación durante unos minutos. al rato vuelve con una vieja edición de bolsillo del libro, que incluye, además, el llano en llamas. me lo presta y me dice que lo lea, que después hablamos.
más tarde encuentro esta situación muy similar:
“álvaro mutis subió a grandes zancadas los siete pisos de mi casa con un paquete de libros, separó del montón el más pequeño y corto, y me dijo muerto de risa: ¡lea esa vaina, carajo, para que aprenda! Era pedro páramo. aquella noche no pude dormir mientras no terminé la segunda lectura. nunca, desde la noche tremenda en que leí la metamorfosis de kafka en una lúgubre pensión de estudiantes de bogotá — casi diez años atrás— había sufrido una conmoción semejante.”
(gabriel garcía márquez)
pedro páramo es un libro con una fuerza intrínseca tan grande que resulta asfixiante para el lector en ciertos pasajes. la premisa es la de un hombre que vuelve al pueblo donde nació a buscar a su padre, por un pedido de su madre en el lecho de muerte.
“- no vayas a pedirle nada. exígele lo nuestro. lo que estuvo obligado a darme y nunca me dio… el olvido en que nos tuvo, mi hijo, cóbraselo caro.”
el libro es una descripción exacta, detalle a detalle, de la vida de un pueblo en méxico. no por la minuciosidad de la descripción, sino por la anunciación de hechos de manera simple y directa, englobando mucho más. como por ejemplo el hijo de pedro diciéndole a las chicas al oído mientras se las viola que no lloren, que el hijo les va a salir güerito. la fuerza de lo que sucede, está, no en la escritura llana y dura, sino en la rudeza de lo que narra.
rulfo estuvo mal relacionado con el realismo mágico. en la literatura de rulfo la muerte juega un papel tan importante como lo hace en méxico. es algo que se platica, que se ve, que se susurra y festeja. los aparecidos no son elementos fantásticos sino reales. los muertos pertenecen a otro mundo, que converge muy a menudo con el de los vivos.
junto con el llano en llamas el retrato de esos pueblos, de esa gente, del hambre, el calor, las batallas, los bandos, las milpas, entre otras cosas, resulta completo. rulfo logra un entendimiento perfecto de sus personajes y su contexto, con la posibilidad de verlo con la voz de un narrador elocuente, como los que aparecen en los cuentos del llano.
rulfo se reconoce en sus relatos escuchando y recibiendo la información para luego transcribirla. por eso su lenguaje no es rebuscado o entreverado, tiene la voz de sus personajes. y eso es lo mejor de rulfo.
dentro del libro resalté varios pasajes, de los que luego seleccioné los siguientes.
vi pasar las carretas. los bueyes moviéndose despacio. el crujir de las piedras bajo las ruedas. los hombres como si vinieran dormidos.
“...todas las madrugadas el pueblo tiembla con el paso de las carretas. llegan de todas partes, copeteadas de salitre, de mazorcas, de yerba de pará. rechinan sus ruedas haciendo vibrar las ventanas, despetando a la gente. es la misma hora en que se abren los hornos y huele a pan recién horenado. y de pronto puede tronar el cielo. caer la lluvia. puede venir la primavera. allá te acostrumbrarás a los “derrepentes” mi hijo.”
carretas vacías, remoliendo el silencio de las calles. perdiéndose en el oscuro camino de la noche. y las sombras. el eco de las sombras.
(pédro páramo)
-¿verdad que la noche está llena de pecados, justina?
- sí, susana.
- ¿y es verdad?
- debe serlo, susana.
- ¿y qué crees que es la vida, justina, sino un pecado? ¿no oyes? ¿no oyes como rechina la tierra?
- no, susana, no alcanzo a oír nada. mi suerte no es tan grande como la tuya.
- te asombrarías. te digo que te asombrarías de oír lo que yo oigo.
justina siguió poniendo orden en el cuarto. repasó una y otra vez la jerga sobre los tablones húmedos del piso. limpió el agua del florero roto. recogió las flores. puso los vidrios en el balde lleno de agua.
- ¿cuántos pájaros hasta matado en tu vida, justina?
- muchos, susana.
- ¿y no has sentido tristeza?
- entonces ¿qué esperas para morirte?
- la muerte, susana.
- si es nada más eso, ya vendrá. no te preocupes.
(pedro páramo)
la media luna estaba sola, en silencio. se caminaba con los pies descalzos; se hablaba en voz baja. enterraron a susana san juan y pocos en comala se enteraron. allá había feria. se jugaba a los gallos, se oía la música; los gritos de los borrachos y de las loterías. hasta acá llegaba la luz del pueblo, que parecía una aureola sobre el cielo gris. porque fueron días grises, tristes para la media luna. don pedro no hablaba. no salía de su cuarto. juró vengarse de comala:
- me cruzaré de brazos y comala se morirá de hambre.
y así lo hizo.
(pedro páramo)
los pies del hombre se hundieron en la arena, dejando una huella sin forma, como si fuera la pezuña de algún animal. treparon sobre las piedras, engarruñándose al sentir la inclinación de la subida, luego caminaron hacia arriba, buscando el horizonte.
(el hombre)
la madrugada estaba gris, llena de aire frío. bajó hacia el otro lado, resbalándose por el zacatal. soltó el machete que llevaba todavía apretado en la mano cuando el frío le entumeció las manos. lo dejó allí. lo vio brillar como un pedazo de culebra sin vida, entre las espigas secas.
el hombre bajó buscando el río, abriendo una nueva brecha entre el monte.
(el hombre)
“¡viva mi general petronila flores!”
nosotros nos miramos.
la perra se levantó despacio, quitó el cartucho a la carga de su carabina y se lo guardó en la bolsa de la camisa. después se arrimó a donde estaban “los cuatro” y les dijo: “síganme, muchachos, vamos a ver qué toritos toreamos!” los cuatro hermanos benavides se fueron detrás de él, agachados; solamente la perra iba bien tieso, asomando la mitad de su cuerpo flaco por encima de la cerca.
nosotros seguimos allí, sin movernos. estábamos alineados al pie del lienzo, tirados panza arriba, como iguanas calentándose al sol.
(el llano en llamas)
viernes 28 de agosto de 2009
raymond cuenta como escribe.
ahí está, enfrente de todo el mundo. el mísmisimo raymond contando cómo escribió toda su vida.
y yo contándoselo a un amigo.
---
ian.
01:12
voy a compartirte algo que estoy leyendo, rápido
antón.
01:12
a ver
mañana tenés q venir a casa
a conocer al grillo
ian.
01:13
domingo por la noche.
utiliza las cosas que te rodean.
esta ligera lluvia
del otro lado de la ventana, por ejemplo.
este pitillo de entre los dedos
estos pies en el sofá
el débil sonido del rock-and-roll,
el ferrari rojo del interior de mi cabeza
la mujer que anda a trompicones borracha por la cocina...
coge todo eso
utilízalo.
domingo por la noche - raymond carver
antón.
01:16
es un momento sincero
ian.
01:16
es raymond carver mostrando cómo escribió
antón.
01:21
y vos q vesçÇ
ian.
01:22
yo veo a ese tipo en esa situación, su mujer hiper borracha en la cocina, él super borracho también, con un vaso en la mano, costándole enfocar la vista en la lluvia que apenas se ilumina por un farol en la calle de un suburbio gringo. y él pensando en escribir.
Años Luz
01:22
no.
VOS que ves?
ian.
01:22
yo veo muchas cosas que guardo
muchas situaciones
o cosas que alguien me cuenta
Años Luz
01:23
y a vos te ves?
ian.
01:24
muchas veces veo una ventana o una luz en un edificio, y me imagino como será la persona que vive ahí, qué estará haciendo.
o qué estará pensando el tipo que tengo al lado mío en el tráfico a las 8 de la noche. adónde querrá llegar
antón.
01:24
y vos a donde queres llegar
ian.
01:25
me veo un poco.
me gustaría hacer un camino de ripio en un auto. escuchando algo de música en la radio. algo bueno.
llegar a mi casa, quizás tener que abrir una tranquera o un alambrado.
y ver que hay luz, que sale fuego por un tirante de lata.
-no fuego, humo-
afuera hace un poco de frío, así que cuando entrás en la casa, el calor es notable.
entrar y que haya algo cocinado, que huela bien. quizás un par de pibes.
saludar a todos y darme cuenta de que hace falta un poco más de leña
entonces salgo y voy al galpón, prendo una luz. agarro el hacha, y me pongo a cortarla. y mi aliento, con cada hachazo, produce vapor.

lunes 24 de agosto de 2009
cesárea tinajero.
la comparación más simple -por latinoamericano y por sus personajes- es con rayuela, de cortázar.
error.
bolaño dista mucho de la prosa poética de cortázar, mucho más de las situaciones mágicas que lo rodean. bolaño utiliza un lenguaje básico, con grandes dosis de argots, tanto mexicano como argentino, chileno o español. ya que al igual que su autor, el libro se pasea por distintas locaciones: méxico, nicaragua, estados unidos, francia, españa, austria, israel y áfrica, entre otras.
los detectives salvajes es un policial literario. dos chavos que se autodenominan real visceralistas caminan tras las huellas perdidas de cesárea tinajero, una poeta de los años veinte que solo dejó algunos escritos –más bien dibujos- y una revista llamada caborca. arturo belano y ulises lima, al igual que roberto bolaños y mario santiago papasquiaro, son los cabecillas de un grupo infrarrealista que se oponía directamente a la planicie que ofrecía, según ellos, la poesía de la literatura mexicana en los setenta. con octavio paz como figura principal.
pero lo importante es la estructura.
el libro se compone de tres partes.
I. mexicanos perdidos en méxico (1975)
II. los detectives salvajes (1976-1996)
III. los desiertos de sonora (1976)
la primer parte comprende el relato de un chavo que ingresa a los viscerealistas, el poeta garcía madero, y lo que pasa en sus cuatro meses dentro del grupo. la prosa es limpia, vírgen, pura. como garcía madero. y es de las partes más vívidas y atractivas del libro, sea porque es el mismo bolaño quien se personifica a través de garcía madero, o sea porque garcía madero es el personaje que mejor le sale a bolaños.
la segunda parte es el policial. una suma de relatos entrelazados de más de treinta personajes distintos que siguen las pistas de arturo belano y ulises lima a través de veinte años de historia. algunos personajes destacan por su originalidad y sensatez, pero otros –como por ejemplo el abogado español resentido con la poesía- hacen que el libro pierda fluidez e interés. por momentos los pasajes se hacen densos y la cantidad de personajes hace imposible que todos estén perfectamente delineados, de manera que se pierde empatía con algunos.
pero el hilo, la pista tras los detectives, siempre es interesante.
luego de esos veinte años, llegamos a la tercer y última parte. donde se resuelve el dilema sobre cesárea tinajero, de nuevo a través de la prosa más interesante, el diario de garcía madero.
el libro deja una sensación de soledad y agobio al terminar. es como despedirse de una persona a la que sabemos que nunca volveremos a ver. la poesía, que está presente en todo el libro como forma de expresión libre, no aparece salvo a través de rimbaud u algún otro poeta. sin embargo, para alguien quien no lee poesía a menudo como yo, es una invitación a encontrarla. el mismo bolaño se consideraba –al igual que carver- más poeta que narrador.
leer a bolaño es entrar en una fiesta sin ser invitado y todo lo que sucede alrededor es interesante, pero sin saber por qué.
bolaño entrevista.mp3 -
estas son algunas de las páginas que, vaya a uno saber porqué, señalé y volví a releer una vez terminado el libro.
abel romero, café el alsaciano, rue de vaugirad, cerca del jardín de cuxemburgo, parís, septiembre de 1989.
“¿es usted escritor?, me dijo. no, le dije, yo fui policía en la época del guatón hormazábal y ahora trabajo en una cooperativa limpiando suelos de oficinas y ventanas. debe ser un trabajo peligroso, me dijo. para los que padecen vértigo, le respondía, para los demás más bien es aburrido. después nos unimos a la conversación general. sobre el mal, sobre la malignidad, como ya le dije. el amigo belano hizo dos o tres observaciones pertinentes. yo no abrí la boca. se bebió mucho vino aquella noche y cuando nos fuimos, sin saber cómo, me encontré caminando a su lado algunas cuadras. entonces le dije lo que me había estado rondando en la cabeza. belano, le dije, el meollo de la cuestión es saber si el mal (o el delito o el crimen o como usted quiera llamarle) es casual o causal. si es causal, podemos luchar contra él, es difícil de derrotar pero hay una posibilidad, más o menos como dos boxeadores del mismo peso. si es casual, por el contrario, estamos jodidos. que dios, si existe, nos pille confesados, y a eso se resume todo.”
pg. 399
1 de enero
hoy me dí cuenta de que lo que escribí ayer en realidad lo escribí hoy; todo lo del treintaiuno de diciembre lo escribí el uno de enero, es decir hoy, y lo que escribí el treinta de diciembre lo escribí el trintaiuno, es decir ayer. lo que escribo hoy en realidad lo escribo mañana, que para mí será hoy y ayer. y también de alguna manera mañana: un día invisible. pero sin exagerar.
pg. 557
…pero esta segunda visita fue diferente. la pobreza y el abandono de la calle Rubén Darío se le derrumbaron encima como una amenaza de muerte. el cuarto donde vivía cesárea estaba limpio y ordenado, tal como cabía esperar del cuarto de una ex maestra, pero algo emanaba de él que le pesó en el corazón. el cuarto era la prueba feroz de la distancia casi insalvable que mediaba entre ella y su amiga. no era que el cuarto estuviera desordenado o que oliera mal (como preguntó belano) o que su pobreza hubiera traspasado los límites de la pobreza decente o que la suciedad de la calle Rubén Darío tuviera su correlato en cada uno de los rincones de la habitación de cesárea, sino algo más sutil, como si la realidad, en el interior de aquel cuarto perdido, estuviera torcida, o peor aún, como si alguien, cesárea ¿quién si no?, hubiera ladeado la realidad imperceptiblemente, con el lento paso de los días. e incluso cabía una opción peor: que cesárea hubiera torcido la realidad conscientemente.
pg. 595
entrevista cursi –pero no poco interesante- a roberto bolaño. supuestamente la última antes de morir.
http://sololiteratura.com/bol/bolanolaultima.html
domingo 16 de agosto de 2009
tres miércoles.
que había nevado y las huellas del carro
habían quedado marcadas
en la nieve.
se hacía de noche, ya casi no había luz
se bajó, sus botas se hundieron en los cristales blancos
abrió el baúl; sacó una bolsa de cartas,
y la enterró.
era un miércoles de octubre, por la noche
se tomó un taxi verde
porque llovía.
durante el viaje pensó en su madre
y recordó extrañarla
el taxista lo espió por el retrovisor
él escribió algo en la ventana
empañada.
el semáforo estaba en amarillo, igual cruzaron.
miércoles de noviembre, parecía que
había llovido; pero no
era la humedad que se estacionaba en el asfalto.
sentado en una terraza de un restaurante
comía solo.
alguien abrió una ventana y un pájaro salió de adentro aleteando
y se posó en el primer árbol que encontró.
las hojas vibraron.
un auto pasó a su lado con la música fuerte.
otro miércoles, quizás.
lunes 10 de agosto de 2009
extraño.
ví "una noche con sabrina love" y me acordé de vos y de la ciudad y de lo falta que me hace ser anónimo y pasearme por gimnasios con gente bailando tango y sacar fotos y conocer gente nueva e interesante y pasear por las plazas y las palomas y el polvo de ladrillo y las estatuas y las hamacas con ruido y los paraguas y el ruido de las frenadas y los gritos en la calle y los pies, los millones de pies que corren sobre la vereda y el subte y los edificios altos y las terrazas y la humedad y los shopings y los cines, si, los cines y el cariño de otros y la posibilidad de vivir y los boliches y la gente silbando y los techos y el obelisco y las gotas del aire acondicionado cayendo sobre mi cabeza y los vientos cálidos y el olor a asado de las parrillas y los toldos interminables y ser yo y no ser nadie y ser todos y uno es todos y todos somos uno y los chicos saliendo de la escuela y contar el cambio y los taxis y los museos y la cultura y los colores y los picados eternos y las canchas de fútbol y la autopista y mis abuelos y mis primos y mis tíos y sol y paz y volver con la frente marchita y las miradas perdidas y la mierda de perro en la calle y el colectivo y las paradas y los carteles en las paredes y las tapias y los jueguitos y los restaurantes y pilar y pablo y daniela y las casas bajas y las bicisendas y la gente besándose en la plaza y el olor a transpiración y las camisas azules y la policía y la noche y los semáforos y el río y el aeropuerto y los barcos y la boca y el arrabal y quien sabe que y mcdonalds y no ser el centro de nada ni nadie y aprender y el lunfardo y el capicúa y los boletos y los molinetes y hasta cuando hasta cuando y la radio y los estacionamientos y las baldosas y los pasacalles y los puentes y las fuentes y siempre siempre y nunca nunca y los videos y las ferreterías y las zapatillerías y buenos aires y baires también y los almacenes y las carnicerías y los personajes y los faroles y las chalupas y los canales de televisión y el sentirme querido y protegido y amado y soñadores en las esquinas y los bancos de las plazas y los cordones de las veredas y las sendas peatonales y mejor morir después marchar sin pensamiento y perfume de naranjo en flor y los carteles de publicidad y las mueblerías y las pizzerías y la música de los domingos y la de todos los días y la de un susurro de viento en las hojas y el chapotear de la pileta y el ladrido de la perri y la puerta que se golpea y el olor de la cocina de la abuela y ves que extraño, ves y la ciudad que nunca duerme y las seis de la mañana y los pies doloridos y las rejas en las ventanas y la madre con los hijos de la mano y cuando sí y cuando no y nadie y felicidad y auto y familia y perseverancia y escaleras mecánicas y diplomas y marangoni y la arena y las pistas de patinaje sobre hielo y el circo, siempre el circo invisible y la no oscuridad y el no cielo y el smoke y la pegajosidad y el progreso y los cajeros automáticos y las lavanderías y los quinchos y los trenes y las vías y pestañear y los hospitales y los quioscos de revistas, como olvidarlos y las farmacias y los caserones viejos y siempre que pueda será y la mediocridad y los ventiladores de techo y los de pie y la sábana calurosa y la cama desplegable y el diario y los cafés y los firuletes y a todos y cada uno y ser o no ser y miles de imágenes por milésima de segundo y el reloj digital verde y la universidad de abogacía y perfecto y estupendo y la independencia y... el helado y cruzar la calle sin mirar y la montaña y la nieve y mamá y papá y tonio y valen y la canchita de fútbol y la escuela hogar y la secundaria y la calle san martín y los boulevards y la iglesia evangelista y las calles de ripio y los árboles y las sombras y las más terrible y completa oscuridad y la villa turismo y el piltriquitron y acá y allá y mailén y yael y alejandro y germán y rocío y el rusito y el gimnasio municipal y el barrio y el río y la pasarela y el ruido de la botella sobre el asfalto y el mirador y el cielo y tamara y emiliano y la negra y mi pasado y violeta y cada uno de ustedes y el trineo y el galpón y güemes y mochila y varias cosas más y el salvajismo y el ser reconocido y las fotos y la playita y la playitados y el cajón del azul y el agua helada en mis pantorrillas y las piedras bochas y la feria regional y esta cosmopolita mierda y mi cama y no me quiero olvidar de nadie y valeria y cecilia y cecilia y malena y magdalena y alejandrina y el chino y la película en familia y la casa de techo rojo y la casa de dos pisos y la casa del treinta y seis y la de la planta baja y la de primer piso y el sol en mi cara y la nieve en mis pies y vaya a saber cuando o vaya a saber como y jauja y el promotor y mis compañeros y tamango y la avenida sarmiento y mallín ahogado y mi bicicleta aurora y el vientre de mi vieja y el asado en lo de bruno y bruno y los teros y las bandurrias y el pasto y las mosquetas y la canaleta y pepe, mi perro ciego y el ruido de las hojas en otoño y los ladridos de los perros y la basura rota y los aullidos y mis ojos se cierran y cuando de mi no haya nada y el frío a la mañana y mi vida y mis libros y mi música y mi habitación y mi rutina y quien sabe donde termina esto y las risas y las cenas y los almuerzos y la heladera y el baño y basta y el dolor y trece años y el jardín de infantes y los campeonatos de fútbol y mi camiseta número cinco y la plaza pagano y su laguito y el hospital de zona y el gym paddle y eduardo y mi soledad inoportuna y mi ingenuidad y bar 442 y el CEM 30 y ver quien es el que toca la puerta y los postigos y la palmera y los ladrillos y el barro en mis zapatillas y el tiempo que no pasa y el amanecer y las rejas de la escuela y el olor a pucho de mi vieja y los ceniceros y las velas y la biblioteca y que me quieran y los llantos y las caminatas y los travesaños y ser feliz y ver como yira y mi cielo estrellado y mi estrella y el snowboard y el refugio y mi locura y el obelisco y puta madre que los parió y el videoclub y los duendes y la magia y la chocolatada y el mate y vivir enfrascado y bariloche y la ruta 258 y el paralelo 42º y lago puelo y MI gente y el agua de la cascada y pato, el perro que se suicidó y la alfombra bordo y la cama de mi vieja y dormirme con ropa y leer y el aire puro y todo eso y el cartel de zona no nuclear y el busto de pagano y ¿viste vos? y el ruido del río y las inundaciones y el miedo y más, quiero más y estar insatisfecho y mi infancia y mi adolescencia y mi adultez y acá termino yo y todo y todo y todo y todo. y también me extraño a mí.
sábado 8 de agosto de 2009
chinga tu madre.
la mayor parte sucede en el df. y recorrer esta ciudad a través de las páginas febriles de los cientos de personajes de bolaño, me ha hecho encariñarme aún más con ella. es una ciudad sin veredas, de cielos grises eternos, taxis verdes y presentismo.
en el df todo sucede de acá a dos semanas, máximo tres. no hay una proyección de futuro a varios años, menos a un par de meses. analizándolo con un amigo uruguayo después de comer en una fonda del centro, llegamos a la conclusión de que se debía a que la mayoría de las personas cobran por quincena.
el lenguaje que usan los personajes como arturo belano, ulises lima, maría font, piel divina o pancho rodríguez se me hace tan cotidiano, tan parecido al que ahora utilizo diariamente, que me sorprende.
en el libro hay una mención opositoria a la poesía de octavio paz, lo que me recordó un párrafo que encontré alguna vez en una revista recién llegado a méxico y me resolvió varias dudas:
chingar: verbo de gran versatilidad, su significado cambia según el contexto utilizado. en "el laberinto de la soledad", octavio paz, chingón poeta, se pegó una chinga chingona intentando explicar la relación entre este chigonsísimo verbo y la identidad del mexicano. lo llamó "voz mágica" y dijo que tiene "tantos significados como sentimientos". sepa la chingada si le acertó a una chingada, pero de estas chingaderas el poeta sabía un chingo.
miércoles 5 de agosto de 2009
polaroids de selva.
(rescatado de un texto en un cuaderno de hace unos 10 años).
martes 4 de agosto de 2009
gritos.
lunes 3 de agosto de 2009
cuarto 773.
hoy recordé esta escena de la película la conversación, de 1974. creo que es algo en extremo simple y contiene un subtexto muy abarcativo.
contexto. son dos personas, un hombre y una mujer, que caminan en un parque para tener una conversación que no quieren que nadie pueda grabar. pero en algunos momentos -en la mayoría-, no hablan del tema que tienen que tratar para quienes los espían.
está escrita por coppola.
[about a bum on a park bench]
Ann: Every time I see one of those old guys, I always think the same thing.
Mark: What do you think?
Ann: I always think that he was once somebody's baby boy.
[acerca de un vagabundo tirado en una banca]
ann. cada vez que veo a uno esos viejos, siempre pienso lo mismo.
mark. que pensás?
ann. siempre pienso en que fue el hijo pequeño de alguien.
les dejo otra escena de la película. véanla. es la única cinta con total control por parte del señor francis.
domingo 2 de agosto de 2009
lectura atrasada.
viajé a argentina a presentar río sur.
volví a méxico y viajé a mazunte mientras duró el brote de influenza, ahí grabamos una película independiente que produje y asistí. se llama FINDE.
volví a la ciudad después del brote e hice varios comerciales. volé a monterrey a filmar uno.
me fuí al desierto de wirikuta a filmar otra película independiente que produje y asistí. ésta se llama ÁNIMA. durante tres semanas de rodaje contínuo estuvimos esperando que saliera el sol. nunca antes había visto tanto tiempo el cielo. el último día, antes de regresar, comí hikuri y pude gritar.
leí, entre otros: el almuerzo desnudo, de burroughs, que tenía pendiente. no me encantó. lo encontré sucio; pero con un sentido literal que abarca un concepto de hilación de ideas que me fascinó.
leí también, pecados sin cuento, de robert ford. una compilación de cuentos de este tipo que tienen una duración extensa, pero cuentan de manera más detallada y reflexiva lo mismo que los cuentos de carver. son cuentos con paisajes diversos, ford narra desde la estación grand central, el campo de connecticut o una estación de esquí de michigan pasando por el gran cañón y new orleans. se centra en las relaciones extramatrimoniales y detalles de anécdotas muy bien narrados. con una precisión feroz. sus personajes tienen una complejidad palpable, una verdadera tridimensionalidad. reflexionan con lucidez sobre lo que les sucede constantemente. son espontáneos pero a la vez pareciera como si estuviesen actuando, como si supiesen que pertenecen a un relato que tiene una estructura definida.
en uno de los cuentos titulado canadiense, encontré una de esas verdades que uno busca dentro de los libros, por lo que no realmente lee; unos pequeños párrafos de verdad y comunicación, un momento en el que el escritor dice a través de sus personajes lo que piensa en realidad acerca de algunos temas interesantes.
ford dice:
"henry había llegado a la coclusión de que lo que eras realmente, y aquello en lo que creías, estaba representado por lo que conservabas o eras incapaz de cambiar. muy pocas personas alcanzaban a comprenderlo; casi todas las que formaban parte de su estrato social pensaban que todo era posible en cualquier momento, y seguían intentando convertirse en otra cosa. pero al cabo de un tiempo esas verdades personales acababan siendo máximas, y tanto daba lo que hicieras o dijeras para resistirte a ellas. y eso era todo. henry rothman había comprendido que era un hombre destinado primoldiamente a vivir solo, por más cantos de sirena que oyera en sentido contrario. y no se lo pasaba nada mal así."
tuve la suerte de haber empezado a leer a bukowsi desde el principio, y devoré en tres días las pocas páginas que tiene "cartero", su primera novela, donde charles pone a su alter ego chinaski a sufrir las burocracias del sistema espistolar gringo, las mismas que él sufrió hasta la edad de 49 años. donde dijo, -y así termina el libro- esto:
podría escribir una novela, pensé
y eso fue lo que hice..."
bukowski desprende vida en sus textos, y su humor es impecable. no es algo común encontrarse riendo solo en la cama por algo que uno lee.
quise leer a murakami, porque parece que está de moda (y siempre me interesa saber porqué algunos escritores se ponen de moda, qué es lo que hay que le atrae a tanta gente en un momento determinado) y aparte, dicen que es bueno. y además, porque es japonés y pocas veces leí algo de un escritor oriental, salvo los relatos de rashomon y el código del samurai.
empecé por "sauce ciego, mujer dormida". un título hermoso para un libro de 24 cuentos irregulares. algunos rozan la perfección y otros son perfectamente olvidables.
pero lo mejor de todo, como pasa en algunas extrañas ocasiones, es el prólogo del autor:
"por decirlo de la forma más sencilla posible, para mí escribir noveles es un reto, escribir cuentos es un placer. si escribir novelas es como plantar un bosque, entonces escribir cuentos se parece más a plantar un jardín. los dos procesos se complementan y crean un paisaje completo que atesoro. el follaje verde de los árboles proyecta una sombra agradable sobre la tierra, y el viento hace crujir las hojas, que a veces están teñidas de oro brillante. mientras tanto, en el jardín aparecen yemas en las flores y los pétalos de colores atraen a las abejas y a las mariposas, y ello nos recuerda la sutil transición de una estación a la siguiente."
la narrativa de murakami es bella en sí misma, tiene un poder propio que nace de los personajes que son seres extraños en un mundo rodeado por surf y jazz. lo que quiero decir es que la belleza de los cuentos recae en que las situaciones que narran son atractivos por la idea misma, y están enaltecidos por una poesía con cierta filosofía oriental que los distingue de una lectura convencional.
sin embargo, hay ciertos toques de realismo mágico que les dan a algunos cuentos una sensación extraña, irreal. como si las ideas estuviesen originadas en sueños. al contrario que en cortázar o márquez, que enmarcan en su totalidad sus relatos en este ambiente. en murakami esta magia pertenece dentro de la realidad que encuadra la historia, y por eso da la sensación de que es algo forzado, y, más que mágico, extraño.
me quedé con ganas de leer kafka en la orilla, tokio blues y sputnik, mi amor. todos también con títulos hermosos.
también leí el séptimo libro de harry postre, que como siempre, me entretuvo.
conseguir que niños de 10 años lean 687 páginas no es joda.
y ahora estoy con bolaño y sus detectives salvajes a la mitad, que casualmente, tuvo mucho que ver con el último post del blog. y seguramente tendrá otro post.
todo da vueltas y se encuentra.
trataré de volver y darle más continuidad.
miércoles 25 de marzo de 2009
colaboración por lautaro giménez.
pienso en el realismo visceral, en un invierno que pase entre la cordillera, sus bosques de lluvia, y capital. leyendo las seiscientas y pico de páginas de LOS DETECTIVES SALVAJES. bolaño susurrando sus eclécticas visiones a mis espaldas.
traia un paraguas de su abuela chilena que lucia frágil bajo el agua que llovia desde el aire y desde la tierra.
hacíamos dedo, dormíamos en cualquier lugar, adonde sea que la noche nos encontrara. vivíamos de un modo visceral, sospecho. sin embargo, luego de ese invierno, de esas 600 y pico de páginas alimentadas por una sensación de amenaza, de violencia repentina e inminente, no puedo definir siquiera vagamente al realismo visceral.
evidentemente, no resulta necesaria una definición. como tampoco la precisa, bajo esta lógica, algo que desde este espacio invertebr
ado se autodefine realismo crudo. crudos debemos estar nosotros; realistas, espero que no. desconfio de la realidad y desconfio aun mas de la realidad que propone un sujeto como vos, francisco, dedicado a la fabricación por medios diversos de realidades paralelas, ficticias. o es otra cosa, acaso, el escenario sobre el que discurren los personajes de un cortometraje? de un relato? de un microrelato?la realidad es un veneno altamente tóxico en grandes dosis.
los detectives salvajes tiene una cita, antes del incio de la novela:
- ¿quiere usted la salvación de méxico? ¿quiere que cristo sea nuestro rey?
- no



